jueves, 17 de septiembre de 2009

El tiempo en ti.

Recortando días, horas y minutos, el tiempo vuela pero no lo veo, vuela rápido. Quiero atrapar los segundos con mi atrapa mariposas, quiero recortar con mi tijera los días en que no te veo, quiero alargar como el elástico los segundos en que estas abrazándome. Masticando un chicle usado espero que el bus se apure, que llegue volando como el tiempo, que el jueves o viernes sea pronto, y cuando llegues, sea siempre. Quiero despertar todas las mañanas amarillas viendo paredes y arboles en flor, flores rosadas, flores del septiembre inolvidable, flores rosadas, el árbol en flor.
Quiero esperar con tigo a la luna, acostados en mi cama, esperando ... esperando la nada, esperando que tu mirada choque, nuevamente, con la mía y ver tu alma a través de tus ojos marrón. tu alma pura, azul verdosa, azul tranquilo, verde intenso. Abro la ventana y te recuerdo, aunque sean las 2 de la madrugada, el viento sopla de la misma forma, el viento que mueve tu pelo, el viento que nos entumece y hace del abrazo mas cálido, el mas bonito. Caeremos como el rocio de la noche, asi, diluidos en el aire, diluidos en el calor del alba, diluidos como el sudor de nuestras frentes. Entre tanta multitud me siento sola, vacia, no te veo. Estas a 519 kilometros de distancia, tres numeros sumados, 15 menos 9 son 6, las horas de viaje. 6 horas de distancia, menos mal que no son dias, seria la espera eterna, la eternidad misma, lo insoportable.
En luna creciente llegas y no te vas hasta luna llena. Por favor, quedate hasta que el sol se apague, hasta que la luna sea la dueña del dia, y el sol nade tranquilo en el reflejo de nuestras noches.

1 comentario:

- dijo...

a veces te digo que te amo con la certeza de que el vidrio de la ventana del bus no te va a dejar escucharme. qué sinestésico el asunto. de ahí te lo explico. oye, te amo.