Un camino, dos caminantes.
pisando la laguna donde se baña la luna.
Un par de horas y el camino eterno.
Reflejados sus ojos alumbran un paradero,
un arbol cubriendo cada instante, haciendolo duradero.
Un camino, cuatro pies.
Dos saltando y dos caminando al revés.
La noche acariciaba los tonos del alba,
mientras sus manos tiritaban con inmensa calma.
El frio congelaba sus pulmones,
el hielo de a poco, sus corazones.
En los ojos de un caminante se acomodaba una luz verde,
y el otro indiferente, ya de nada se sorprende.
En la mitad de su viaje esperaban caminando
que el tiempo los llevara volando.
Casi cerca del destino con sus manos aun juntas.
Congelados llegaron al final
sus corazones helados igual.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Noche II
Tranquilita escucho cómo el gas de la bebida hace sonar delicadamente el vaso.
La noche dormida junto con el ruido, el silencio y el viento ahora son testigos.
Las estrellas solas adornando el cielo vació,
las luces naranjas, que debieran ser azules,
congelan la calma de las sombras.
Tengo mi abrigo esperando las nubes, la lluvia y el frió.
Acomodo mi ropa gruesa para que el tiempo se de cuenta de mi deseo.
Ordeno los zapatos mientras mueren mis esperanzas.
Divido los vestidos de las bufandas.
Mi corazón seco palpita polvo.
Se come las alergias y las mata de un sorbo.
Entre mis sueños fracasados yacen los muertos
congelados, atrapados y secos en el desierto.
Inmensa como la nada,mi mente como un baúl.
Guarda, quema, rescata: sueños promesas, recuerdos, entre ellos tu.
Espera mi suerte poder actuar
aunque sea una vez y dejarme acompañada de la felicidad.
Mis sentidos, fabricantes de paciencia,
adornan las notas de cada cuerda.
Coloreando con las penas cada canción
y borrando las estrofas donde diga, amor.
La noche dormida junto con el ruido, el silencio y el viento ahora son testigos.
Las estrellas solas adornando el cielo vació,
las luces naranjas, que debieran ser azules,
congelan la calma de las sombras.
Tengo mi abrigo esperando las nubes, la lluvia y el frió.
Acomodo mi ropa gruesa para que el tiempo se de cuenta de mi deseo.
Ordeno los zapatos mientras mueren mis esperanzas.
Divido los vestidos de las bufandas.
Mi corazón seco palpita polvo.
Se come las alergias y las mata de un sorbo.
Entre mis sueños fracasados yacen los muertos
congelados, atrapados y secos en el desierto.
Inmensa como la nada,mi mente como un baúl.
Guarda, quema, rescata: sueños promesas, recuerdos, entre ellos tu.
Espera mi suerte poder actuar
aunque sea una vez y dejarme acompañada de la felicidad.
Mis sentidos, fabricantes de paciencia,
adornan las notas de cada cuerda.
Coloreando con las penas cada canción
y borrando las estrofas donde diga, amor.
Noche.I
El sonido frió que oscurece mi camino,
la locura de tu pelo en la intensidad de mis latidos.
Los susurros del viento esparcen la noche sombría,
las estrellas mas pequeñas buscan compañía,
la humedad del cemento tibio estremece la alegría.
Las gaviotas desafinadas anuncian la partida,
el cielo color vino y la llovizna tibia
tocan mis sentidos con colores sombríos y notas vacías.
El irreal sentido de esta noche sombría,
el eco de los ladridos cobra vida en la lejanía.
Con pies descalzos piso la tibia herida
del pecho de la tierra que en nadie confía.
El ruido sordo del tren confirma
que la locura pisa mi firma.
Y el aliento tibio de tu boca
por mi espalda camina.
la locura de tu pelo en la intensidad de mis latidos.
Los susurros del viento esparcen la noche sombría,
las estrellas mas pequeñas buscan compañía,
la humedad del cemento tibio estremece la alegría.
Las gaviotas desafinadas anuncian la partida,
el cielo color vino y la llovizna tibia
tocan mis sentidos con colores sombríos y notas vacías.
El irreal sentido de esta noche sombría,
el eco de los ladridos cobra vida en la lejanía.
Con pies descalzos piso la tibia herida
del pecho de la tierra que en nadie confía.
El ruido sordo del tren confirma
que la locura pisa mi firma.
Y el aliento tibio de tu boca
por mi espalda camina.
Pieza amarilla.
la pieza oscura con luz amarilla. el techo derretido reflejando las cenizas de los dos cuerpos que tragaban su saliva.las paredes encendidas de la luz de sus vidas. conocian su momento , su hora, su dia.mezclados como el agua y el cafe, distitos, eternos, cubiertos por el mismo sudor frio, salado, olvidado. capturando los segundos en que sus miradas hacian conexion, sin aire, sin dolor.
Rosas azules.
Corre el tiempo hasta que agarra vuelo. se siente como un entierro de las rosas mas azules que habíamos visto. como habrán muerto?... el tiempo corre sin decirlo, escapando de su culpa, la que hizo temblar con ternura los dientes de la locura. se escucha el viento, moviendo el plomo polvo de los años. el cielo se apaga lentamente con las pisadas de la vida. caminado , caminado... renacen los recuerdos, al mismo tiempo se caen sus cuerpos, aplastados por la vida, marchitando la agonía. sin espera el tiempo vive sin pensarlo, contando las horas hasta ver nuestros ojos cerrados. las rosas mas azules que habíamos visto, temblando. atrapando el movimiento de tu pelo, arrancando la brisa de tu cuerpo, esperando... y el calor de las mañanas recordando. el día en que toque tu mano despertando. el cuerpo temblando y las rozas mas azules que habíamos visto, mirando.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Lluvia
Conosco cada recuerdo, cada instante. los olores de la tierra mojada y la humedad de la lluvia me hacen vivir nuevamente su llegada. una micro, un enorme bolso. la segunda mirada mas fiel, mas cariñosa. su mano humeda acariciando la mia. los pasos rapidos del tiempo y el nerviosismo de mi rostro. mi mente sosteniendo los segundos imborrables. atrapando cada momento e intentado revivirlos segundo a segundo ahora que llueve y mi pieza vacia.
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